Fatiga crónica: señales de que no es cansancio normal
Un cansancio que no se recupera con el descanso puede ser síndrome de fatiga crónica. Conoce sus síntomas y cómo se trata.

“Una condición discapacitante, como una enfermedad acompañada de una fatiga profunda de mente y cuerpo”. Así la describió el neurólogo estadounidense George Beard, uno de los pioneros en estudiar el síndrome de fatiga crónica.
¿Cómo se diagnostica?
Es una enfermedad compleja y difícil de diagnosticar, porque sus síntomas suelen confundirse con otros padecimientos. Las personas describen:
- Una pérdida inexplicable de energía que no mejora con el descanso.
- Dolor de garganta sin un resfriado aparente.
- Inflamación de articulaciones y nódulos linfáticos.
- Dolor de cabeza, hombros, cuello o rodillas.
- Alteraciones del sueño y malestar al caminar.
- Dificultad para pensar con claridad y para concentrarse, y fallas en la memoria a corto plazo.
¿Por qué es difícil detectarlo en el primer nivel de atención?
Sus síntomas físicos se confunden con la fibromialgia y sus manifestaciones psicológicas con la depresión. Una diferencia útil: en la fibromialgia predomina el dolor; en la fatiga crónica, el cansancio.
Pilares del tratamiento
Analgésicos, un régimen de alimentación personalizado y acompañamiento psicológico enfocado en reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida. El paciente aprende a observar las conductas y percepciones que agudizan la fatiga.
Aviso médico. Este contenido es informativo y no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Ante una urgencia, acude al servicio de emergencias más cercano.



